
Comenzó su carrera como piloto a los 13 años de edad en Ibarra. Ahora, con 17, ya sabe lo que es competir en Europa. Fernando Madera (junior) terminó su temporada en la F2 Trophy italiana, en la que se ubicó en cuarto lugar. También consiguió la tercera ubicación en la categoría Avart.
Él tiene claro su objetivo: llegar a competir en la Fórmula 1 e inició ese camino.
Madera Jr., como se lo conoce debido a que lleva el mismo nombre de su padre, que en su tiempo fue uno de los mejores y más reconocidos pilotos del país, conversó con Diario La Hora sobre lo que ha significado para él y sobre lo que es haber competido en pistas europeas, sobre todo en la de Ímola, famosa, sobre todo, porque fue donde sucedió el accidente que terminó con la vida del famoso piloto brasileño Ayrton Senna, en 1994.
Para el próximo año tiene proyectado competir en la Fórmula 4 con el mismo equipo con el que concluyó la temporada en 2014, el Team Costa Rica.
Aquí su testimonio.
“La preparación para entrar a una de estas carreras empieza mínimo una media hora antes. Uno debe desconectarse del mundo, dejar de hablar con las personas, concentrarse. Luego tratas de recorrer el circuito con la mente, intentando esquematizar lo que debes hacer en el auto, pero en tu cabeza.
La vestimenta es importante. Primero es el traje interior, que es antillamas, como el resto del equipo: es bastante ajustado. Están también las medias, el pantalón, el saco delgado y luego ya el traje, que tiene protección contra incendios nivel tres, porque es un auto descubierto, es delgado y pese a eso es pesado.
Una vez puesto el uniforme entras en calor. En ocasiones saltas soga o haces algo de aeróbicos. Esto es para arrancar desde las primeras vueltas con fuerza.
Subes al auto 15 minutos antes de que empiece la competencia, ya con los guantes y hasta el casco. Una vez el posición, llega el mecánico para ajustar los cinturones y las seguridades, y, de nuevo, conversas con los ingenieros del equipo para repasar detalles, que nunca está de más, y listo… arrancas.
Mientras pasa todo eso uno debe estar estructurando la competencia, no es tan sencillo como subirse, encender el auto y salir. La vuelta se construye en cada curva y debe ser perfecta, así se van armando las estrategias.
Mi sueño es llegar a la Fórmula 1. Ahora estoy en una clase entre la Fórmula 4 y la Fórmula 3: en la Fórmula Avart, de los que vinieron al Panam GP y compitieron en Yahuarcocha en 2013”.
Rumbo a Europa
“Comencé en la BYD Cup. Para el segundo año ya entramos al Campeonato Nacional y quedamos vicecampeones: nos faltaron dos puntos para ganar. El tercer año, con toda la ira de no haberlo conseguido en el anterior, nos lanzamos en el toyota trueno de mi papá y estuvimos liderando desde el principio.
En los 600 kilómetros de Yahuarcocha, el año anterior, alternamos con mi papá y se cumplió uno de mis sueños: correr con él. Ahí ganamos.
Con esa experiencia decidimos lanzarnos hacia fuera, porque aquí no había mucho futuro, más allá de un hobby.
Desde la BYD Cup yo le venía diciendo a mi papá que mi sueño de vida es ser piloto profesional. Ahí me dijo que durante un año trabajemos con el para que esté más cercano a lo que me proponía hacer. Hay que tener claro que no se puede comparar un carro turismo con un fórmula: es otro mundo.
Me tocó aprender todo desde cero. Ganamos el campeonato y adquirí un poco más de experiencia.
Entre diciembre y los primeros días de enero de este año llegó un mail de Eduardo Aguilar, mi team manager, que ya había conversado con nosotros en el Panam, y nos mandó la propuesta para el 2014. Consistía en dos campeonatos: uno el BDB, que se corre casi a nivel de Europa, en los Renault 2.000; o el otro que se llamaba el Fórmula 2.000 Ligth.
A la final se canceló el campeonato 2.000 Ligth y se presentó el F2 Italian Trophy, que daba más posibilidades: una fecha más, seguimiento de televisión. Con mi compañero de equipo, Jorge Bass, de Chile, nos reunimos una noche y optamos por lanzarnos a ese torneo, porque nos daba más ventajas”.
Preparación
“La preparación es algo de todos los días. En mi caso tocó meterle mucho más empeño, porque me faltaba mucho. Estuve haciendo hasta dos sesiones de gimnasio al día: en la mañana cardio y en la tarde peso y reflejos para aflojar los músculos. La idea era llegar al nivel de sostener el fórmula, porque la posición de conducción cambia: estaba casi acostado, los brazos van más estirados y el sostener el volante y controlar el auto a esas velocidades es más difícil que estar en el turismo.
Cuando mi papá viajó para acompañarme en la carrera en el circuito de Ímola, que fue una de las que más recuerdo y más me marcó, por todo lo que representa para el automovilismo, pues ahí falleció Ayrton Senna en 1994, tomamos la decisón de contratar un entrenador físico, que se especializa en la preparación de pilotos. Con él trabajamos desde la tercera carrera, porque ya vimos que cada vez iba aumentando el nivel de competitividad y era más difícil mantenerme en el ritmo de competencia.
Él llegaba a cada práctica física o en simulador y estaba escaneando mi actividad cardíaca y nos dimos cuenta de los puntos débiles que tenía: me faltaba mucho en antebrazos, un poco de espalda y hasta se me estaba deformando la columna por el esfuerzo que hacía el rato de hacer el cambio, porque hacía mucha presión. Me faltaba físico, pero eso ha ido mejorando y como prueba están los resultados”. (RE)
Financiamiento
El joven piloto contó que a inversión para la temporada de este año supera los 100 mil euros, que incluye vivienda, alimentación… y todo lo demás. “Todos los gastos tenemos que pagar nosotros y para ello hay que valerse de sponsors, del apoyo de la gente. Mi compañero de equipo llegó a tener un poco de apoyo del Ministerio de Deporte de Chile, que es lo que nos está faltando a nosotros, pero con lo que se ha conseguido este año espero conseguir un poco más de apoyo”.
Tome nota
La proyección en Fórmula 4, que es el top en jóvenes de mi edad: desde los 15 hasta los 19 años, máximo.
Dato
Fernando Madera Jr. cursa el último año de colegio a distancia.
Frase
“Por ahora hay que seguir buscando auspicios para continuar representando al país, a la provincia de Imbabura y a mi ciudad, Ibarra”.
