
“Seguir el camino en armonía con energía”. Eso significan las siglas del Aikido, un arte marcial diferente, que busca la paz interior a través de la meditación y en la que el combate no existe.
El Aikido va más allá de la parte física, se enfoca en desarrollar la parte espiritual y la energía interna de los “aikidokas” o practicantes de este arte marcial. Hace 18 años llegó a la ciudad en manos de Wilson Vallejo, según indicó Irina Andrade, una de sus alumnas y ahora sensei de la disciplina en Ibarra.
En este arte marcial no existe el combate, por lo que su práctica está ligada a encontrar paz que se logra a través de diferentes técnicas. “Se usa la fuerza del oponente para transformarla en energía, y desarrollarla”, agregó.
Según manifestó Andrade, esta disciplina fue creada por el sensei Morihei Ueshiba, un artista japonés de 74 años, que unió dos técnicas: el jui-jitsu y el ken- jitsu para formar el akido, con el fin de buscar algo más. Empezó trabajando la parte de la energía y más no de la fuerza. “Es un conjunto de catanas, pasos específicos, técnicas de patadas, puños y técnicas en rodillas.”
Dentro de la práctica se usa una técnica que consiste en caer y volver a levantarse, que dentro de la filosofía representa “el morir y volver a nacer”. Asimismo, técnicas de respiración y meditación. La parte abdominal es otro aspecto en el que se enfocan mucho ya que en ésta se concentra el “Ki” o la energía de la persona.
En la práctica no existe combate y, a diferencia de otras artes arciales, no se asciende por cinturones, sino mediante kius o pruebas que se dan de manera descendente a partir de sexto nivel. En la práctica no existen enfrentamientos, por lo que los aikidokas comparten mediante seminarios que se realizan a nivel mundial.
Aprendizaje
Andrade señaló que el aikido es un aprendizaje que se da de a poco y, como otras disciplinas, necesita de mucha constancia. “Mucha gente se asusta al inicio, pensado que no puede superar las técnicas, pero es un proceso lento que en cada práctica se va perfeccionando”.
La meditación es parte de la experiencia, por lo que técnicas de respiración son importantes para llevar a la mente a un estado meditativo. De igual manera, los roles son parte de la técnica de caída, en la que los aikidokas aprenden a caer sin lastimarse. Las armas como el bokken, jo, bo, y catana también son usadas para la práctica.
Beneficios
En la actualidad el Dojo donde se practica el aikido está ubicado en el centro de medicina alternativa Homonovus, en el que este arte marcial también es una herramienta para tratar a pacientes.
Se mencionó que los beneficios son múltiples. En niños que tienen problemas de hiperactividad se ha evidenciado que ayuda a apaciguar esas actitudes que caracterizan a esta condición, debido al estado de meditación y parte de concentración que requiere la práctica.
En adultos, según manifestó la maestra del arte en mención, permite mayor flexibilidad. “Cuando se flexibiliza el cuerpo, se flexibiliza la mente”.
Se han visto mejoras en caso de hipertensión, hernias, dolores lumbares y enfermedades de todo tipo. El Aikido está encaminado a encontrar al desarrollo del ser humano. “La enfermedad es un patrón del cuerpo. Con el aikido se borra aquel patrón y se sustituye por otro”, agregó Fernando Andrade médico del centro.
¿Qué se necesita para practicarlo?
Entregarse y dar todo para desarrollar las técnicas, disposición y paciencia. En la parte física mantenerse cómodo y dispuesto. En cuanto a ropa se utiliza el Gi, que es el atuendo que se usa y que es muy parecido al uniforme de judo.
“El aikido es un arte marcial en el que se necesita tener conexión y sobre todo mucha disposición, es un camino a seguir, las personas deben seguir el camino con el que se sientan identificados y el que les permita desarrollarse”, concluyó la maestra . (CFDA)
¿Dónde practicar?
El Dojo se encuentra ubicado en el centro médico Homonovus, en el que los y las interesadas podrán inscribirse para iniciar con esta experiencia. Niños desde los cinco años y adultos desde los 14 años en adelante.
Tome nota
Aikido es la unión de tres términos: Ai es armonía, Ki significa energía y do es el camino.
