
Ibarra. Cada vez más mujeres ingresan a deportes hasta hace poco prohibidos o considerados tabú por la sociedad, como el ciclismo. Ya sea de ruta, pista o montaña hay varias que rompieron el mito en el país y que dejaron un legado a las nuevas generaciones.
Fernanda Milena Endara Terán es la ciclista del momento. Luego de obtener dos medallas de bronce en el Campeonato Nacional Juvenil realizado en Quito, la preparación no cesa para la corredora imbabureña.
“Si bien no entrené como se debe, me siento feliz por lo que he conseguido en estos días. En los chequeos en la crono y en la eliminación hemos mejorado. Me siento satisfecha con mi rendimiento.
Fernanda, quien tenía previsto participar en las pruebas de persecución individual, omniun, a los puntos, contra el reloj individual, scratch y la prueba de ruta individual en los Juegos Nacionales Juveniles, se quedó con las ganas dado que una medida adoptada desde el Ministerio del Deporte suspendió su realización debido a la situación que vive la Costa ecuatoriana por los acontecimientos derivados del terremoto del pasado 16 de abril.
En el cross country a Endara se le viene la participación en la tercera válida nacional de la Copa de Cross Country Olímpico, el 22 de mayo; una C1 en Costa Rica, el 5 de junio; al igual que el Campeonato Nacional a desarrollarse en julio en la pista del Bosque Protector Loma de Guayabillas.
Por un estilo de vida
“De un tiempo acá somos cada vez más las mujeres que buscamos ser parte de las competencias de ciclismo de montaña y que destacamos en un deporte fuerte y que exige de mucha preparación. El participar en una serie de pruebas que se organizan en la provincia, tanto de ciclismo de montaña como de ruta, es mi objetivo”, afirmó por su parte Daniela Donoso.
“Para mi conocer al ciclismo y a la bicicleta como el medio para tener un estilo de vida que me ayuda a desarrollar mis actividades diarias es lo mejor que me ha podido pasar”, aseguró Daniela, quien a sus 28 años le dedica dos horas diarias a los entrenamientos bajo la dirección técnica de Marco Pita Cevallos.
Daniela, quien lleva un año en el ciclismo, lo practica desde las 05:00 y luego se dirige a su trabajo. Confirmó que el ciclismo le ha permitido conocer a nuevos amigos que tienen sus mismos gustos, y que sobre todo son felices con lo que hacen: pedalear. “Se conoce gente buena, se mejora el cuerpo y el alma. Quiero llegar al nivel de las chicas élite, para ello me esfuerzo cada día”.
En horas de la noche, en el gimnasio sigue su rutina con trabajos específicos con el fin de seguir mejorando en un deporte que llegó a su vida y del que se enamoró. (CCJW)
