Ibarra. De acuerdo al cronograma establecido se irán instalando los reguladores, mediante el proceso que inició con la obra civil, postes y báculos, por ahora se están haciendo trabajos del tendido de cableado, para luego ubicar los cabezales semafóricos y terminar con la instalación del regulador que es el que controlará las intersecciones.
Con la etapa final, se encenderán de forma aislada todos los elementos, incluida la fibra óptica que se espera sea instalada la próxima semana.
Se trabaja de acuerdo a intersecciones, debido a que cada una varía en la cantidad de semáforos y el objeto del contrato es, en base a 132 intersecciones, de las cuales, en siete interviene la Empresa Pública de Ferrocarriles, en las que han tenido retrasos, porque son intersecciones que deben ir con barreras, que no son parte del contrato y deben estar sincronizadas con las principales avenidas de la urbe.
Tecnología
Es conocida como ‘Adaptativa’, se ubicará cámaras aforadoras, que serán instaladas desde la próxima semana, son las que se encargarán de contar el flujo que entra a la intersección y generar información que se enviará al centro de control y así regular el entorno, para que en las calles o avenidas de más afluencia vehicular, no se den trancones.
La información del centro de control, se almacenará en una base de datos y se programará de forma automática de acuerdo al día y hora. Funcionará en el antiguo 911, tras el colegio Nacional Ibarra, donde se estima trabajarán tres personas administrando la semaforización de la ciudad.
El director de Tránsito y Transporte del Municipio, Ramiro Chacón, explica que las cámaras contabilizarán el número de vehículos, lo que se traduce al tiempo de duración del semáforo para así regular el tránsito. “Todas las vías no son iguales, esto no es una ciencia, es simple sentido común, para entender que lo que falta es ordenamiento en las calles”, afirmó Chacón, después de explicar el funcionamiento del nuevo sistema de semaforización.
Pese a los divididos criterios de la ciudadanía que ven como positivo que exista más control, también hay quienes se oponen. “Esperamos que arroje buenos resultados de forma oportuna y eficaz y no solo que se llene de semáforos las calles”, comentó Carla Espinoza, quien sale de su trabajo y debe subir por la calle Olmedo todos los días, demorándose más de 30 minutos en salir de la congestión en horas pico por el centro de la ciudad.
Dato
El presupuesto es de dos millones 500 mil dólares.
