El ingenio para no tiene límites. Ayer, en Céntrica, ocho ibarreños de entre 8 y 18 años, impresionaron con su destreza y habilidad para construir prototipos electrónicos utilizando legos como principal material.


Así como los jugadores de fútbol necesitan precisión para meter goles, Israel Piguave y Francisco Estévez, diseñaron un robot que, a través de sensores inteligentes, dispare pelotas hacia un arco en 180 grados. Estos jóvenes creen que la robótica es el futuro para el desarrollo y por eso se empeñan en aplicarla.


Este prototipo elaborado con legos, recrea la pasión por el fútbol de ambos estudiantes del Instituto Tecnológico Superior Ibarra y de la Unidad Educativa Pensionado Atahualpa, respectivamente. Toda una mañana fue necesaria para que diseñen el programa que se instalaría después en el cerebro del robot y para armar las piezas. Una vez finalizado el proyecto, a través de una baliza o guía, controlan el movimiento y la dirección para disparar varias pelotas de color rojo.


Si el robot está en línea recta, avanza, pero si está en una posición de cero a 180 grados gira hacia la derecha o izquierda. En un futuro, este arquetipo podría usarse para manejar los carros en los supermercados, sin tener que operarlos manualmente.


Edison Palma elaboró un sensor de visión. Tiene la forma de una araña electrónica y se moviliza con el movimiento de la mano, e incluso, cuando la persona aplaude, tiene una pantalla en la que indica su estado de ánimo. Para este joven de 15 años, fabricar robots visibiliza su pasión en esta área: “Espero construir robots que jueguen fútbol.” El programa que comanda este prototipo podría servir también para manejar artefactos del hogar, como aspiradoras y así simplificar más la vida de los seres humanos.


Futuro en la robótica

“La imaginación no tiene límites” dijo Diego Fuerez. Él, junto a dos compañeras del centro de desarrollo tecnológico Wikem, fabricó un brazo mecánico. Este robot es capaz de distinguir los siguientes colores: negro, rojo, blanco, amarillo, verde, azul y violeta. Durante cinco horas, los jóvenes construyeron con legos el robot e instalaron dos motores: el programador y el selector de colores.


Desde una computadora portátil manejaron el brazo mecánico que transportó cajas negras o rojas. Este sistema puede ser implementando en las grandes fábricas como un complemento para trasladar productos, como pesas, a grandes escalas y con mayor velocidad, reduciendo tiempos en operatividad.


Este y otros proyectos diseñados por ibarreños son el antecedente para afirmar que la creatividad e imaginación no tiene límites al momento de inventar robots, que, en un futuro no muy lejano, aportarán al desarrollo de los seres humanos.


Intercolegial de Robótica

Según Andrés de la Cadena, gerente del centro de desarrollo tecnológico Wikem, están en acercamientos con el Municipio de Ibarra para firmar un convenio, con el fin de organizar por primera vez un concurso intercolegial de robótica, que, tentativamente se organizaría para septiembre de este año, por las fiestas de fundación de Ibarra.

Frases


“La robótica nos lleva a desarrollar nuestra imaginación”.
Francisco Estévez, estudiante del Pensionado Atahualpa

“Crear robots con legos es usar el ingenio de la mente”.
Diego Fuerez, estudiante de Academia San Diego

“Con la robótica y electrónica podemos jugar con la imaginación”.
Ginger Escobar, estudiante de Academia San Diego

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