
“Expresiones de la energía” es la exposición de 28 cuadros que muestra un artista ibarreño en la estación del ferrocarril hasta el 27 de septiembre.
Otavalo. La naturaleza, para quienes la saben apreciar, siempre ha despertado los sentidos de muchas personas, especialmente de los artistas. Ellos la toman como su principal motivación para crear proyectos y plasmar ideas que se convierten en obras de arte.
Este es el caso de Cesar Sánchez, un pintor y fotógrafo ibarreño que ha plasmado en diferentes formas lineales y geométricas, la combinación de los cuatro elementos de la naturaleza: agua, aire, fuego y tierra.
Cada pintura tiene un nombre especial que al espectador le da una idea sobre su contenido abstracto. “Utilizo la técnica del abstraccionismo, porque no me gusta copiar la realidad. Yo la interpreto”.
Son 28 cuadros pintados con base en las técnicas de óleo, acrílico o mixto, a lo que agrega la utilización de lápices, carboncillo y pinceles. Los colores fuertes, como el amarillo, el verde y el blanco predominan en todas las pinturas.
El artista, desde 1982 dedica gran parte de su vida a la pintura. Estudió arte desde el colegio y, en la ciudad de Quito, perfeccionó su técnica, lo que lo llevó al profesionalismo. Otro de sus fuerte es la fotografía.
Realiza fotografías a blanco y negro que muestran el universo. “En la cámara de fotos, abro el diafragma para capturar movimiento de los castillos en su estado más bello”, comentó Sánchez.
Entre otras cosas expone elementos del espacio exterior, como las estrellas, creadas con piezas de cerámica y alambre; las coloca colocados en un biombo que muestran ese lado más delicado del espacio y sus elementos de energía.
La pintura que más sobresale es la llamada “Cuatro elementos vitales”, en la que utilizó la técnica del óleo y que tiene una dimensión de 60 x 40 cm. En ella incorpora los cuatro elementos vitales de la naturaleza, a través de la representación del maíz (tierra), el cóndor y el quinde (aire), el Aya Huma (personaje del Inti Raymi) bañándose en las aguas (agua) y una mujer que representa el fuego. Todos estos interrelacionados en una espiral que representa el cordón umbilical que los alimenta.
Jhoseph Rowe, turista y espectador de la exposición, comentó que este tipo de obras le ayuda a comprender de mejor manera la cosmovisión andina de la Sierra ecuatoriana y de la importancia que esto tiene para quienes viven rodeados de una naturaleza viva. “Siempre es bueno recorrer el mundo y conocer qué piensan los artistas de su propio entorno”. (ROAE)
Dato
Cada cuadro varia su precios, acorde a la técnica usada: en oleo, acrílico o mixto. Sin embargo, los precios oscilan entre los 200 dólares hasta los 700 dólares.