Cambios. Trabajadores empacan los libros para trasladarlos

La biblioteca municipal Pedro Moncayo, que lleva el nombre del principal gestor de este espacio para la lectura e investigación, se cambia de casa temporalmente.


En cajas de cartón, de a poco se van acomodando los 3.500 libros que serán llevados hasta la casa comunal de Pilanquí del IESS, tras el centro comercial Laguna Mall, en donde funcionará la biblioteca municipal, hasta que pueda regresar a un nuevo espacio en el centro histórico de la ciudad.


Con la ayuda de varios empleados municipales, quienes se cubren el rostro con sus camisetas o con mascarillas para evitar respirar el polvo que sale de los libros guardados, empacan textos de historia, ciencias naturales, geografía y por supuesto algebras de Baldor y Mancil, que son algunos de los libros más solicitados, según comenta Galo Benavides, quien desde hace 14 años es el encargado de la biblioteca, que en su inventario tiene un total de 23.500 libros, de los cuales 20 mil están guardados por falta de espacio, y muchos son versiones desactualizadas.


Además cuentan con un fondo bibliográfico de 12 mil libros en formato digital y una hemeroteca de los principales diarios regionales y nacionales desde el año 2006. Sumado a esto se ofrece servicio de Internet.


Traslado


Shofre Vallejo, coordinador del Departamento de Educación del Municipio, explica que se hizo un plan de emergencia coordinado conjuntamente con el director administrativo, para trasladar a otro sitio este centro de consultas bibliográficas, con la intención de dar la atención necesaria al público.


Considerando el elevado costo de los arriendos, se pidió ayuda a los directivos de la casa comunal de Pilanquí del IESS, que brinda las facilidades necesarias para que funcione la biblioteca y se llegó a un compromiso en el tema económico, que es una ayuda simbólica de 250 dólares, que servirá para el mantenimiento y pago de servicios básicos. “Se hará una campaña para informar e invitar a las personas que hacen uso de estas instalaciones”, señaló Vallejo. Esto mientras se da la rehabilitación de la manzana patrimonial, obra que ejecuta el Ministerio de Cultura y Patrimonio, con una inversión de 4 millones 766 mil dólares.


Anécdotas


“Por lo menos una vez en la vida todo ibarreño ha buscado un texto en la biblioteca municipal, una consulta para la escuela, colegio e incluso universidad”, comenta con nostalgia José Aguirre, mientras describe el proceso que debía hacer para pedir un libro a Mercedes Clavijo, a quien con cariño siempre conocieron como ‘Michita’, una funcionaria que por muchos años se dedicó al cuidado de los libros.


Pese a la digitalización de los textos, los libros continúan siendo una importante fuente de consulta. “No es lo mismo tener un libro en tus manos, sentir su textura y olor, a tener que leer en una pantalla”, opina Andrea Castro, quien a la vez discrepa con su idea ecologista de ‘menos papel, más árboles’. Sin embargo, las visitas por las diferentes bibliotecas de la ciudad son parte de su rutina como estudiante.


Historia


La noble labor del ibarreño periodista, historiador, diputado, político y filántropo, Pedro Moncayo, dejó un legado para la educación en la ciudad.


“Cristóbal Tobar Subía refiere que el 8 de noviembre de 1866, el Dr. Pedro Moncayo envió una misiva al presidente del Consejo de Ibarra, anunciándole el propósito de fundar una biblioteca municipal, con mil volúmenes de su propiedad.

Así se trajo los libros de Valparaiso” manifiesta, Juan Carlos Morales, historiador, pese a no tener documentos probatorios de esa información, debido a que se perdió en el terremoto de 1868; apenas dos años después de que enviaron los libros. Pero todavía se conservan muchos de los textos, de los cuales la mayoría están en francés, porque era habitual como lenguaje de las ideas.


Para el cuidado de estos libros se pedirá que el Archivo Municipal se encargue de guardarlos, según se informó desde el departamento de educación de la municipalidad. (HOKC)



Gobernación cambia de sitio


Las oficinas de la Gobernación de Imbabura también se reubicarán hasta que se termine el proyecto de la Regeneración de la Manzana Patrimonial, obra que hasta el momento tiene un 40% de avance, según datos de la Dirección de Obras Públicas del Municipio. “Esperamos hacer el procedimiento legal para trasladarnos hasta el edificio donde antes funcionaba el Registro Civil”, comenta Diego García, prefecto de la provincia.


Para ello se ha tenido reuniones con funcionarios del Banco Central e Inmobiliar, con la intención de definir el lugar adecuado que garantice la seguridad de los trabajadores, considerando que donde se encuentran actualmente el techo se cayó, debido al mal estado de las instalaciones.



TOMENOTA


La Biblioteca que cuenta con textos digitales y tangibles atenderá en los mismos horarios que tenía en el centro de la ciudad.


CIFRA


5.000 dólares se destina exclusivamente para adquirir libros, como parte de la asignación presupuestaria de cada año.