
Todo estaba impecable para comenzar a laborar en las nuevas instalaciones. Las ollas, los platos, las cucharas, los vasos… estaban relucientes para iniciar la jornada de trabajo en el nuevo local, ubicado en la calle Oviedo y Olmedo. Pero eso sí, la sazón de las ‘madrinas’ o ‘caseras’ se mantiene igual, dijeron algunas de las personas que laboran en el sitio.
Los comedores ubicados en el cuartel militar, en el sector de La Merced, tuvieron que buscar un nuevo hogar ya que el sitio está siendo remodelado por el proyecto de rehabilitación de la manzana patrimonial, que tiene como objetivo mejorar una de las principales fachadas del centro histórico de la urbe.
En la obra se invirtieron 400 mil dólares. Los nuevos locales contarán con todas las instalaciones eléctricas necesarias, como cocina, lavaplatos …, además de tener un patio equipado con mesas y sillas para que los clientes se sirvan ahí sus alimentos, aunque no es el único lugar para que lo hagan, ya que también lo podrán hacer en la barra del local en el que compren la comida, como tradicionalmente se lo hacía en La Merced.
Los horarios de atención se mantendrán en la mañana y noche, incluso hasta la madrugada. La diferencia consiste en que se incrementará la cantidad de locales abiertos en la mañana, que, por ahora, llega a dos.
Los tradicionales ‘agachaditos’ de La Merced no son otra cosa que la venta de secos de distintos tipos. Adoptaron este nombre porque es común que las personas que los degustan se los sirvan agachados, con la mirada fija en el plato. Esto se debe a que los espacios de los locales en los que se servían los agachaditos son reducidos, lo que impide la suficiente movilidad, aunque esto cambiará con las nuevas instalaciones.
Al acto inaugural acudieron las autoridades del cantón y los comerciantes que laborarán en el sitio.
Los beneficiarios expresaron su satisfacción por el nuevo espacio, porque permitirá mejorar las condiciones físicas para la venta de los productos a la población. El local contará con 18 puestos, con un patio central equipado con mesas y sillas.
Por otra parte, para las personas que se dedican a la venta de nogadas se buscará un lugar provisional, hasta que termine la recuperación de la manzana patrimonial, en donde tendrán un lugar para que continúen con sus actividades. (VMWF)
DATO
El nuevo sitio de los ‘agachaditos’ está ubicado, aproximadamente, a dos cuadras de las anteriores instalaciones.
