
Como parte de la clausura del Seminario de Periodismo Científico, que se efectuó durante tres días en la Universidad Técnica del Norte (UTN), se realizó una feria con alrededor de 20 emprendimientos, tanto de estudiantes como de personas particulares que innovaron productos y servicios.
Winston Oviedo, del Centro de Desarrollo Empresarial y Apoyo al Emprendimiento de la UTN, manifestó que el evento se insertó como una práctica adecuada, viable, y una alternativa válida sobre el desarrollo de la cultura emprendedora de la zona norte del país.
“Los procesos de investigación científica y tecnológica permiten identificar algunos productos o servicios, que pueden ser adaptables y aplicables a la zona, ya sea para mejorar la productividad o como respuesta hacia un problema de toda índole”, señaló.
De igual manera aseguró que mediante este tipo de espacios se busca generar confianza en los investigadores o en el innovador para que el producto o servicio desarrollado, en un futuro, se convierta en una microempresa mediante cadenas productivas de comercialización.
Algunos proyectos
Ocho proyectos en fase de potenciación con base tecnológica, de agroindustrias, textil y gastronomía, de la casona universitaria, fueron expuestos.
Entre ellos los estudiantes de Mecatrónica e Ingeniería Industrial se unieron para presentar la máquina deshidratadora de fruta, que según Cristina González, estudiante parte del proyecto, el trabajo inició hace más de un año bajo la idea de ofrecer una alternativa de consumo de fruta. “La fruta deshidratada puede durar de seis a ocho meses, y contrario a lo que se cree, mantiene todos los nutrientes”.
Los estudiantes mencionaron que seguirán avanzando en la investigación para en un futuro continuar con la deshidratación de vegetales y flores comestibles para exportación. Asimismo prevén la implementación de un sistema completo que consistirá en el lavado, pelado, cortado, deshidratado y envasado del producto.
Por su perte, la Escuela de Ciencias Sociales e Innovación de Yachay Tech, presentó un proyecto de emprendimiento denominado Baloo, una aplicación móvil enfocada en el desarrollo del hábito de la lectura dirigida a niños desde temprana edad.
“Baloo no es una biblioteca virtual, es una aplicación móvil, un juego social que registra el progreso del niño, las palabras leídas y las convierte en puntos. Con estos puntos los infantes pueden competir y jugar en desafíos con sus amigos dentro de la aplicación”, informaron.
Con el proyecto se pretende formar una comunidad lectora infantil, donde los niños podrán encontrar nuevos amigos y nuevas actividades.
Más iniciativas
SarGrillo, otro proyecto de emprendimiento, lo presentó Diego Almeida. “Estoy promocionando un alimento alternativo para los seres humanos a base de insectos”.
El proyecto es el pionero en el país. El emprendedor, un biólogo que llegó desde Quito, ofreció una variedad de productos hechos a base de grillos criados en granja con altos niveles de higiene y bioseguridad, según se expuso.
“Los grillos tienen un nivel de proteína alto, alcanzan un 56% de proteína. La carne de res, cerdo o pollo máximo llega a 21 o 24 %, además el grillo tienen un bajo nivel de calorías”.
Explicó que los grillos son uno de los pocos seres vivos que contienen los ocho aminoácidos esenciales que necesita un ser humano. Respecto a la crianza, dijo que produce un impacto cero en el medio ambiente, ya que no se necesita de grandes extensiones para criarlos, y el consumo de agua es bajo.
La alimentación del insecto es una mezcla de balanceado para grillos con una provisión de frutas como naranja y vegetales, como la zanahoria, alfalfa y lechuga.
“En la ciudad aún mantenemos una barrera mental, ese es un problema, porque muchos al ver a los insectos siente miedo, rechazo e incluso asco, sin embargo, cuando la gente los prueba cambia su mentalidad”, dijo.
Otro subproducto que se puede obtener de los grillos es un abono natural. “Es uno de los mejores abonos orgánicos que se conoce hasta ahora, por los altos niveles de nitrógeno, fósforo y potasio, a comparación de abonos conocidos como la gallinaza y humus de lombriz”.
El proyecto del Geoparque Imbabura también se expuso en manos de la Prefectura. Según Carlos Merizalde, de cooperación internacional del GAD Provincial, el proyecto busca un reconocimiento de la red global de geoparques y de la Unesco, para que el territorio de Imbabura sea reconocido como geoparque por su composición de montañas, volcanes, lagos, diversidad de pisos climáticos, complementación de la diversidad étnica cultural.
“Esto permite trabajar en una propuesta para un desarrollo territorial sustentable. Trabajar en lo que es educación, aprovechamiento racional del turismo y la geoconservación” agregó.
