Acción. Los comedores buscan ayudar en mejorar las condiciones de los perros callejeros.

En honor a su mascota Watson, quien fue su compañero más de una década, Marco Cevallos inició el proyecto en busca de promover una cultura sensible a los animales y una sociedad consciente del cuidado y responsabilidad que implica tener una mascota.


Las calles de la ciudad se han convertido en el hogar de muchos perritos que han sido abandonados o producto de la reproducción entre perros callejeros. Estos animales sobreviven a diario comiendo de la basura o de sobras y escombros en las calles o de la mano de algunas personas que les brindan alimento.


En vista de esta realidad, y en honor al cariño hacia su perro, Marco se propuso elaborar comedores para donarlos a personas que por su propia cuenta deseen tenerlos y mantenerlos en beneficio de estos perritos.


“El proyecto consiste en hacer dispensadores de comida y dejarlos en manos de gente que quiere colaborar, no es algo exigido, sino de voluntad”, sostuvo Cevallos.


Marco hizo referencia a la iniciativa que tomaron meses atrás en la ciudad, de ubicar los dispensadores de comida. Sin embargo, mencionó que no tuvieron éxito debido a que estaban ubicados a la intemperie y bajo el cuidado de nadie y que, por ende, se les dio un mal uso.


“La idea es que el dispensador esté protegido. Quiero que este proyecto dure mucho tiempo y concientizar así a la gente, a las autoridades, que se debe tener más responsabilidad cuando se tiene una mascota”, añadió al explicar que también busca demostrar que con estas acciones y propuestas se puede promover un cambio.


Comedores


Según explicó, la idea es que las personas interesadas en ser parte de esto soliciten los comedores. Estos son hechos de madera y llevan el logo del proyecto con la imagen de Watson. Disponen de un espacio para la comida y agua. Agrgó que se coloca un ánfora para que los transeúntes coloquen su colaboración si desean.


Él donará estos dispensadores, siempre y cuando existan las condiciones ambientales adecuadas. Es decir en lugares donde estén protegidos del sol y la lluvia, pero, lo más importante, hacia personas comprometidas y responsables de mantener el comedor con comida y agua, limpio y con la precaución de que sean utilizados únicamente por perros callejeros.


Agregó que existe gran acogida por parte de varias personas que solicitan los comedores Watson y que ya se han instalado cinco dispenadores en la ciudad. El primero afuera del local de comida Pollo Okey, ubicado en las calles Velasco y Sánchez; otro en el barrio Los Ceibos, en San Antonio, Atuntaqui y Tumbaco.


Apuntó que existe interés de personas de Quito, por lo que una de las proyecciones es hacer que este proyecto se replique a nivel nacional e incluso a nivel internacional.


Por otra parte, Marco mencionó que han existido acercamientos con autoridades para que se impulse esta propuesta además de otras ideas y que el proyecto no solo se enfoca en los comedores, sino en desarrollar propuestas como en favor de los animales, como la creación de un centro de acogimiento Municipal para perritos abandonados, un cementerio de mascotas y llevar mayor control mediante un registro de mascotas de la ciudad. (CFDA)


Tome nota
Los comedores no tienen costo, son donados por Marco hacia personas comprometidas en mantener el comedor en buenas condiciones y abastecido de forma permanente.


Dato

El proyecto Watson busca ser replicado a nivel nacional e internacional.

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