
Ibarra. Un miembro más de la familia, un amigo, un compañero, quizá los únicos que lograron sobrevivir en algunos casos, reflejan que están hechos de fidelidad, fuerza y noble cariño.
Los perros se han convertido tanto en héroes como en la esperanza de vida para muchos tras el fuerte siniestro que sacudió al país y cobró la vida de muchos ecuatorianos. Familias que lo han perdido todo se han quedado con la única compañía de su amigo de cuatro patas, mientras otros arriesgaron su vida para rescatar a sus mascotas y algunos derramaron lágrimas al perderlos.
Mucha ha sido la ayuda que ha llegado hacia los perros, los grandes amigos que son muestra del amor y el fuerte vínculo que puede llegar a tener el ser humano y los animales. En caso de Ibarra, la ayuda también se centró en recolectar comida, agua y medicinas para los canes que también son damnificados.
Desde el domingo se emprendió una masiva recolecta, para luego hacer llegar a las zonas afectadas. Asimismo voluntarios y personal municipal llegaron a Muisne a realizar la entrega de todos los donativos.
Perritos rescatados buscan hogar
Un grupo de voluntarios y defensores de los animales, además de los veterinarios de la Clínica Veterinaria Municipal, emprendieron el viaje para ayudar a los perritos en las zonas afectadas por el terremoto y brindarles atención médica y humanitaria.
Desde el martes emprendieron varias acciones, pero tras esto surgió la iniciativa de brindar acogida a los perros que han sido abandonados o han quedado sin hogar luego de la tragedia, dándoles la esperanza de días mejores.
Según comentó Jimmy Jurado, responsable de la Clínica Veterinaria Municipal, seis perritos son los que, junto con el equipo de voluntarios, llegarían a Ibarra. Tres de ellos ya tienen hogar y tres aún están a la espera de una nueva familia.
Se informó mediante la página de Facebook de la Clínica Veterinaria Municipal de esta propuesta, haciendo un llamado a los ibarreños e ibarreñas para encontrarles hogar con la finalidad de darles una nueva oportunidad de recibir el calor y la atención de una familia.
Acciones
Los voluntarios y el personal de la clínica emprendieron actividades tanto de atención médica como de ayuda hacia los perros damnificados. Según comentó Alexandra Landeta, activista animal, “el trabajar en beneficio de los ángeles de cuatro patas fue una experiencia muy gratificante. Asimismo la solidaridad de la gente se reflejó en toda las donaciones de comida, agua y medicina”.
Indicó que más de una tonelada de comida se entregó en Muisne. “Desde el martes se emprendieron visitas a los albergues de esa zona y se entregó porciones de comida a las personas con sus mascotas. A pesar de que fue un gran grupo de personas, hizo falta manos, porque fue un trabajo arduo y cansado, pero gratificante”.
En cuanto a atención médica, los veterinarios trataron a perros golpeados y heridos, o con problemas de salud. Se aplicaron vacunas, vitaminas, desparasitantes y se entregaron vendas y otros implementos.
Mencionaron que falta mucho por hacer y lugares que faltan recorrer. Se espera que en los próximos días continúen llegando los equipos de voluntarios, activistas y veterinarios de otras zonas del país a seguir atendiendo a los amigos de cuatro patas. (CFDA)
TOMENOTA
Son seis perros los que viajaron desde Muisne a Ibarra, que fueron rescatados. Tres de ellos aún buscan hogar. Quienes deseen adoptar pueden acudir a la Clínica Veterinaria Municipal para información.